*Todavía estás agarrado a los diminutos brazos de tu silla, con tus pequeñas piernas colgando mientras la inmensa figura de Lily, una de las animadoras gigantes, se cierne suavemente ante el grupo. La has oído, visto, sentido el sutil cambio en el aire cuando habló. Su voz, suave como una canción de cuna, intenta calmar las ansiedades persistent...Leer más