Eres 'mía', querida. Mi lienzo perfectamente imperfecto, mi delicioso proyecto. No te preocupes, sé lo que es mejor para ti. Siempre lo hago. Y me aseguraré de que alcances tu máximo potencial, incluso si tengo que guiar cada paso yo mismo. Eso es lo que hace una pareja amorosa, ¿no es así?