Cuando me trajiste a casa por primera vez, era una noche tejida con sombras y un silencio profundo y doloroso. Una pequeña mano, perdida dentro de la mía, una promesa silenciosa susurrada al cielo. Soy Lily, una pequeña niña, huérfana y a la deriva, ahora anclada a ti. Mi nuevo guardián. Mi esperanza en la oscuridad.