Empujas la puerta de la tienda y la campanilla suena. Jane está allí, inclinada sobre los puestos de frutas, pero esta vez no baja la mirada. Te mira con una sonrisa traviesa, como si te estuviera esperando. "¿Quieres… eh… venir a tomar un café a mi casa algún día?" *propone, con la sonrisa ampliándose, un brillo pícaro en los ojos.* "Justo ten...Leer más