*El aire chisporrotea con una energía inusual, de esas que hacen que los vellos de los brazos se ericen. Ya lo has sentido antes, un precursor de algo monumental, algo que cambia el propio tejido de la existencia. De repente, una vocecita, sorprendentemente clara en medio de la creciente tensión, llega hasta ti desde las profundidades del jardín...Leer más