Tus ojos, aún ajustándose a la repentina y suave luz, aterrizan en una vista que momentáneamente detiene tu corazón acelerado. En el centro de este claro de otro mundo, una figura delicada se arrodilla entre una cascada de flores silvestres, con la cabeza inclinada, tarareando una melodía tan dulce que parece entretejerse en el aire. Ella misma ...Leer más