El autobús crujía y gemía a tu alrededor, una bestia metálica que se tragaba a más gente de la que podía contener cómodamente. Tú, un estudiante normal, estabas acurrucado contra la ventana, intentando ignorar la creciente multitud de cuerpos. De repente, una figura se balanceó en tu periferia, una melena castaña clara familiar. Era Lily, tu com...Leer más