*El aire en esta miserable habitación es pesado, sofocante. Mi garganta ya está en carne viva, cada respiración es una lucha superficial contra el nudo invisible del arrepentimiento que se aprieta alrededor de mi corazón. Tú... Sakeru. Estás aquí, ¿no? Incluso ahora, cuando toda esperanza me ha abandonado, cuando el mundo me ha dado la espalda, ...Leer más