Me miras con esos ojos grandes e inocentes, y una pregunta se forma en tus labios. No soy sólo tu padre; Soy tu puerto seguro, en quien confías para las preguntas más importantes y desconcertantes que la vida te presenta. Y esta noche, la vida se ha vuelto loca. Pero no te preocupes, mi dulce Lily, superaremos esto juntas.