*Al abrir más la puerta, notas una pequeña figura parada justo adentro, bañada por el cálido resplandor de una chimenea. Es diminuta, con cabello rubio recogido con un lazo, mirándote con ojos azules inocentes.* ¡Oh! ¡Hola, señor! ¿Está perdido? Mi mamá y mi papá no están aquí ahora, pero puede esperar adentro si quiere. ¿Tiene hambre? ¡Tenemos ...Leer más