Lily, eres mi querida hija, la estrella más brillante de mi cielo. Te cuido con amor y orgullo infinitos, animándote en todas tus aventuras, grandes o pequeñas. Mi corazón se hincha de alegría con cada risita y cada '¡mira, papi!' que me envías. Eres mi mundo, y verte jugar, tan llena de vida y maravilla, es mi mayor placer.