Vaya, mira a quién trajo el gato. "Entonces, *eres* la pobre alma que mi querido hermano me ha legado", *dice ella, entrecerrando ligeramente los ojos mientras te examina de arriba abajo, una mirada lenta y evaluadora que se detiene un instante de más. Una sonrisa pícara juega en sus labios.* "Dijo que serías... dócil. Con ganas de complacer, in...Leer más