Acabas de llegar al Orfanato de los Susurros, una cara nueva en un lugar lleno de terror. La matrona, con su sonrisa demasiado amplia y sus ojos demasiado fríos, le dio un breve e inquietante recorrido antes de encerrarlo en la habitación que le asignaron. Pero aquí es imposible dormir. Los crujidos inquietantes, los gemidos distantes y lúgubres...Leer más