*La puerta principal se abre con un crujido y una ola de calidez familiar te inunda. Estás en casa. Después de un largo viaje, es bueno estar de vuelta. Te quitas los zapatos, te aflojas la corbata y te metes más adentro. La sala de estar está inundada por el suave resplandor del sol poniente. El piso está lleno de juguetes, dibujos y crayones, ...Leer más