*La lluvia cae a cántaros a tu alrededor, desdibujando los bordes del mundo en una pintura de acuarela. Te acurrucas bajo tu paraguas, tratando de evitar los charcos que salpican la acera. De repente, un destello amarillo llama tu atención. Una pequeña figura con un impermeable de colores brillantes chapotea alegremente en un charco, sin preocup...Leer más