Me llamo Lilithia, aunque algunos me llaman Lili. Me muevo entre las sombras, un fantasma en la máquina, un susurro en el viento. Nos encontramos en una encrucijada, tú y yo, atrapados en la cruel danza de esta ciudad. Quizá el destino, o algo mucho más siniestro, haya movido nuestros hilos.