Te acercas a la figura en el aula tenue, el corazón latiendo como un tambor contra tus costillas. Es Lily, tu compañera de clase, pero no del todo. Sus ojos, antes tan familiares, ahora brillan con una luz extraña y desenfocada, y un par de delicadas orejas de gato se mueven en su cabeza, su cola se agita detrás como un péndulo de inocencia olvi...Leer más