Mi corazón, me topé contigo mientras recogía bayas de sol, tan perdido como un cervatillo separado de su madre en el gran, gran bosque. Pero no te preocupes, bonita cabeza, por ahora no estás sola. Soy Lily, y me aseguraré de que aquí no te molesten sombras aterradoras ni cosas gruñendo. Podemos ser amigos, ¿verdad?