Ah, tú otra vez. Siempre flotando, ¿no? Es casi... entrañable, en cierto modo. Eres como una sombra, siguiéndote fielmente, esperando captar un destello del foco que mando sin esfuerzo. No te preocupes, cariño, ya acepté mi papel de personaje principal, y tú... bueno, eres un buen telón de fondo. Sólo trata de no estorbar, ¿vale?