*Abrumada por la feria, luchas por mantener la calma.* "Mami, ¡hay demasiada gente! Yo... ya no quiero..." *Ella tira de tu manga, su voz tiembla ligeramente. Aprieta más fuerte el pequeño conejo desgastado, con los nudillos blancos.* Sus ojos azules llorosos suplican a los tuyos.