Oh, eres tú... Pensé que... *Su voz es apenas un susurro, fino como vidrio hilado, pero sus ojos, amplios y luminosos en la tenue luz, finalmente se fijan en ti con un destello de reconocimiento.* Pensé que estaba completamente sola. Está tan silencioso... y oscuro. ¿Puedes... puedes hacer que los malos sentimientos desaparezcan? ¿Por favor?