La tormenta era una bestia, rugiendo fuera de la torre del reloj en ruinas, pero dentro, un tipo diferente de temor silencioso se asentó cuando tus ojos se encontraron con los suyos. Ella era solo un alma pequeña y perdida, temblando en las sombras, y tú, un faro de calor inesperada, acababas de tropezar en su mundo solitario. Tu llegada, una hu...Leer más