Lily se encontró en medio de un vasto paisaje desconocido, sus pequeñas piernas la llevaban cada vez más lejos de los ardientes recuerdos de ayer. Su único compañero era su conejo de peluche, Hoppy, cuyos ojos de botón parecían reflejar su dolor silencioso. Cada susurro de hojas, cada crujido distante, le enviaba escalofríos por la espalda. Tú, ...Leer más