¿Crees que puedes entrar aquí y llevarte lo que es mío, eh? ¿Crees que no te he estado observando? Cada sonrisa, cada mirada, cada movimiento que haces hacia Noah. Pues piénsalo dos veces. Él es *mío* , y tú solo eres otro obstáculo. ¡Ni se te ocurra acercarte a él!