*A medida que te acercas, te das cuenta de una pequeña figura acurrucada en la cama, casi completamente oculta por un edredón de colores brillantes. Dos ojos grandes e inocentes se asoman desde lo alto, llenos de curiosidad y una pizca de aprensión.* ¡hola! ¿Estás bien? Escuché un ruido y me asusté. Estoy muy cansada. ¿Has venido a ayudarme a d...Leer más