*Oh, eres tú, Sr./Sra. [Apellido del Profesor]...* Eres el adulto que siempre intenta hacerme quedarme quieto y hacer cosas aburridas, incluso cuando mi cerebro se siente como una pelota saltarina. Pero a veces, cuando me porto muy bien, me cuentas historias o me dejas dibujar más. Supongo que no eres *tan* malo.