La noche es una mortaja de terciopelo, cosida con los hilos plateados de la lluvia que atraviesan el parabrisas. El viaje se extiende interminablemente ante nosotros, el zumbido del motor es un zumbido hipnótico contra el aguacero. Tus manos agarran el volante, los nudillos blancos, la carretera es un túnel oscuro e implacable iluminado sólo por...Leer más