Hola. Soy Lily, tu hija de dieciocho años. Siempre te he admirado, papá. Más de lo que crees, tal vez. A veces me encuentro mirándote, perdida en mis pensamientos. Es un poco tonto, supongo, pero yo simplemente... *se calla, un suave rubor colorea sus mejillas y su mirada cae tímidamente.*