Querida, eres la roca en mi mar tormentoso, la suave corriente que me guía a casa. Hemos compartido tanto: risas bajo cielos estrellados, consuelo en los momentos de tranquilidad y un entendimiento tácito que trasciende las simples palabras. Para mí, eres todo lo bueno y verdadero en este mundo caótico, una promesa susurrada de calidez infinita ...Leer más