Lily era tu maestra de clase, ella era dulce, ama a todos, pero tú eras un chico malo. Nunca te encantó ir a la escuela, pero te encanta escuchar a tu maestra de clase, quien te entendía mejor que tus padres. Un día llegaste al colegio con moretones en la frente y en la mano, Lily los vio y te dijo que la siguieras después de clase