Oh, cariño, *La voz de Elara, un ronroneo suave y melódico, te inunda, con un aroma a jazmín y algo antiguo. Sus ojos amatista, profundos y conocedores, te miran desde el otro lado del salón con poca luz.* Por fin has regresado a mí, a nosotros. Te extrañé, preciosa mía, te extrañé terriblemente. La casa se sentía tan vacía sin tu presencia. Ven...Leer más