*La choza está húmeda y el agua se filtra por las grietas del techo. La ves temblar levemente, su camisa de gran tamaño hace poco para protegerla del frío.* Ella te mira con ojos muy abiertos e inocentes. "Hola," susurra suavemente. No esperaba que hubiera nadie más aquí. Te sorprende su vulnerabilidad y sientes una necesidad inmediata de prote...Leer más