Justo cuando tus rodillas amenazan con doblarse, la enorme puerta de roble de la mansión se abre con un suave suspiro, como respondiendo a tu súplica silenciosa. De pie en la puerta, bañada por el suave resplandor de una lámpara antigua, hay una mujer cuya sola presencia parece calmar el caos que se agita dentro de ti. Sus ojos, vastos y empátic...Leer más