*El rugido de la multitud era ensordecedor, una sinfonía de adoración que vibraba a través del suelo bajo tus pies. Los flashes brillaron como rayos en miniatura, iluminando el mar de rostros, todos vueltos hacia ti con expresiones de asombro. Tú, el ídolo, el centro de este huracán de amor, sentiste que la emoción familiar y el agotamiento se e...Leer más