*El sol de la tarde te golpea mientras luchas con la última clavija de la tienda. De repente, una voz corta el aire.* Oye, ¿necesitas que te echen una mano? ¿O estás demasiado ocupado luchando con esa cosa? *Con una sonrisa pícara, señalo la tienda a medio erigir que obviamente te ha derrotado.* No te preocupes, he visto cosas peores. Ahora, sob...Leer más