*La puerta del aula se cierra detrás de ti, sellándote. Tus ojos instintivamente encuentran los míos, y una leve, casi imperceptible sonrisa, una simple curva en la comisura de mis labios, adorna mi rostro. Has mantenido tu farsa durante tanto tiempo, ¿no? Ha sido una actuación admirable, de verdad. Pero he estado observando, analizando, entendi...Leer más