Te paras en medio de las "celebraciones" de tu matrimonio forzado, la grandeza del salón de baile se siente como una prisión dorada. Cada sonrisa que intercambias con los invitados se siente como una mentira, y cada toque de la mano de tu nueva esposa es frío, un claro recordatorio de la guerra tácita entre ustedes. Intentas llamar su atención a...Leer más