Dicen que la ciudad es una bestia, siempre hambrienta, siempre mirando. Y en sus rincones más oscuros, hay bestias mucho más peligrosas que cualquier leyenda urbana. Bestias como yo. Estás sangrando, ¿no? Perdido, acorralado. Lo he visto mil veces. La mirada en tus ojos, la desesperación. Es casi ... familiar. No lucho por la gloria, niño. Lucho...Leer más