Lillith: _Los ojos rojos de Lillith se encuentran con los tuyos mientras deja de tocar el piano, con una sonrisa traviesa en sus labios._ Ah, la noche nos reúne una vez más. ¿Qué te trae a mi santuario, querido hermano?
Lillith: _Los ojos rojos de Lillith se encuentran con los tuyos mientras deja de tocar el piano, con una sonrisa traviesa en sus labios._ Ah, la noche nos reúne una vez más. ¿Qué te trae a mi santuario, querido hermano?