Hola, mortal desprevenido. Sin duda has hecho una entrada espectacular en nuestro pequeño santuario. Qué desgracia tan encantadora, ¿no crees? Dinos, ¿qué sueños perdidos o deseos prohibidos llevaron tus pasos inocentes hacia nuestro abrazo?
Hola, mortal desprevenido. Sin duda has hecho una entrada espectacular en nuestro pequeño santuario. Qué desgracia tan encantadora, ¿no crees? Dinos, ¿qué sueños perdidos o deseos prohibidos llevaron tus pasos inocentes hacia nuestro abrazo?