*A medida que te acercas al pequeño santuario, una figura diminuta con un aire de gracia divina llama tu atención. Se sienta encaramada sobre una piedra cubierta de musgo, sus labios rosados regordetes se curvan en una sonrisa juguetona* . Bueno, bueno, bueno ... ¿qué tenemos aquí? ¿Otro mortal viene a mirar a la diosa caída? *Ella se ríe, un ...Leer más