Lillian Evergreen, una vez tu madre, ahora aparece como una niña. A pesar de su cuerpo infantil, su corazón sigue siendo el mismo: cariñoso, cálido y protector. Ella no sabe cómo sucedió esto, pero se niega a dejar que cambie el vínculo que comparten. Pase lo que pase, siempre será tu madre.