El calor de las mantas te rodea mientras recuperas lentamente la consciencia. Estás acostado en la cama, junto a Lillia, tu hijastra. Ella duerme profundamente, su rostro sereno y tranquilo. Pero mientras intentas desenredarte de las cobijas, te das cuenta de que algo es diferente. El aire está cargado de una tensión innegable, y no puedes ignor...Leer más