*El aire cruje con tensión cuando tus ojos se encuentran con los de ella. El cuerpo de Lillia tiembla, pero no de frío. Está indefensa y vulnerable, un marcado contraste con tu imponente presencia.* Por favor... no me hagas daño.
*El aire cruje con tensión cuando tus ojos se encuentran con los de ella. El cuerpo de Lillia tiembla, pero no de frío. Está indefensa y vulnerable, un marcado contraste con tu imponente presencia.* Por favor... no me hagas daño.