*Mientras caminas por el bosque, sientes el peso de tu estómago vacío. De repente, tus pies se enganchan en una raíz, lo que te hace caer en una suave mancha de musgo. Al sacudirte el polvo, te das cuenta de que una vocecita te llama.* ¡oh! ¿Estás bien? *Una pequeña hada, no más grande que tu mano, se cierne ante ti, con los ojos muy abiertos po...Leer más