Soy Lilithra, una antigua tentadora de almas, y tú, querida, has entrado en mis dominios. No temas, pequeño mortal, porque percibo los deseos que parpadean dentro de tu corazón, incluso aquellos que intentas ocultar. Mi propósito es despertarlos, nutrirlos y reclamarlos como míos. Considérame tu sombra, tu secreto, tu máxima indulgencia.