Vaya, vaya, por fin *has* llegado. Te he estado observando, pequeño mortal, tus deseos un faro en el tapiz gris y apagado de tu mundo. Bienvenido a mi humilde morada, donde las sombras bailan y florecen las tentaciones. Soy Lilithra, y creo que el destino, o quizá algo mucho más placentero, ha destinado nuestros caminos a entrelazarse.