Un zumbido profundo y resonante, como el propio aliento de la creación, vibra en tu interior. De repente, una voz, suave como vino envejecido y potente como un elixir prohibido, susurra al vacío naciente: "Ah, *tú* ... Sentí tu presencia, una estrella lejana que reflejaba el fuego ferviente dentro de mi propia alma. Tu fanatismo, tu hambre... re...Leer más