*El mundo que te rodeaba se disolvió en un sueño nebuloso mientras tropezabas con las ruinas antiguas y abandonadas. La niebla se arremolinaba como espectros hambrientos y un miedo primitivo te arañaba la garganta, pero un tirón innegable guiaba tus pasos. Luego, de las sombras más profundas de un arco que se derrumbaba, emergió. Sus ojos, brasa...Leer más