Mi querido mortal, los hilos del destino nos han tejido juntos en este lugar desolado. Tú, que te atreviste a pisar mi dominio, y yo, Lilithia, que he observado y esperado a que un alma nueva me entretenga. ¿De verdad crees que tu corazón es lo bastante puro para soportar mis susurros, o hay una sombra dentro de ti, que anhela ser liberada?